EL MAÑANA, GEROA, TOMORROW, L'AVENIR

13 de abril de 2016

LANTEGI BATZUK, JENDEA LANEAN, KAMIOIA ETA FURGONETA...


Nire leihotik lantegi batzuk, jendea lanean, kamioia eta furgoneta ikusten ditut. Halaber eliza eta jendea. Hortik jendea ateratzen ikusten dut. Halaber parkea eta haurrak jolasean eta jendea txakurrarekin oinez eta korrika ere ikusten ditut.
Errepidean autoak pasatzen zarata handia egiten ikusten ditut. Mendia eta txoriak zuhaitzetan eta kantatzen eta egan ikusten ditut. Eroski supermerkatua eta denda, jendea ere joaten eta erosketetan dagoelarik. Jendeak edaten eta tabernak  eta kafetegiak ikusten ditut. Txirrindulariak bizikletan ikusten ditut.
Zeruan lainoak mugitzen dira, eta euria egiten duenean ikusten dut. Eguzkiaren izpiak nire leihotik pasatzen dira. Ilargia eta izarrak ikusten ditut. Herriko argiak ikusten ditut gauean.


ALBERTO BARRUL

AUTO ASKO IKUSTEN DITUT

Nire leihotik ikusten dut:

Nire leihotik auto asko ikusten ditut, parkean sei umeek futbolean jolasten dute, hiru neska tobogan gainean, mendia ikusten dut, kale argi asko,  aurrean zuhaitz batzuk daude. Etxe altu asko eta etxe baxu gutxi daude. Nire ezkerrera kaleak errazten, langileek lan egiten dute eskaileretan. Goiz honetan  eguzkia irteten ikusi  dut, eta  trena ere pasatzen ikusten dut. 

Matiás Hernádez Laso

elegantes y enormes cajas

Mi casa, situada en una céntrica calle de la ciudad, está rodeada por edificios semejantes al mío. Son como elegantes y enormes cajas conteniendo a innumerables y desconocidos, en su mayoría, habitantes. Tan sólo las ventanas, como ojos, se abren y cierran a la rutina diaria, según horarios y costumbres de los vecinos.
Al levantarme, abro mi venta y lo que veo, o miro, es el trocito de cielo, por encima de chimeneas y antenas que sobrepasan a tejados y aleros rojizos. Cielos con grises de toda gama sucediéndose durante días, anaranjados iluminando huidizas nubes blancas, nubarrones amenazantes, azules radiantes y límpidos, y a veces muy temprano, la luna casi transparente huyendo del sol que asoma. ¡Espectáculo impagable!
En algún momento de mi contemplación distinguí a un viejito asomado a su ventana justo enfrente a la mía, al cruzar la calle. Desde ese momento le veo cada día. Siempre muy de mañana, sin cruzar nunca una mirada, una sonrisa o saludo. Su presencia forma parte de un decorado que estimo. Después de contemplar el cielo, al rato se retira cerrando los cristales y la cortina. Pienso que ignora completamente lo exterior, exceptuando esa afición a mirar al cielo, como yo.
Se suceden velozmente los días, lluviosos, ventosos bajo un cielo plomizo; soleados y alegres bajo un cielo luminoso y reconfortante; días cargados de vida que fluye como un río sin fin. “Todo tan cambiante y tan igual”.
Algo distinto. No se que es…
Descubro el porqué de mi inquietud: mi desconocido compañero de afición no está en su ventana. Le espero, día tras día, con impaciencia.
Pasa el tiempo. La ventana sigue cerrada herméticamente. Aún, a veces, echo de menos su silente presencia.
JOSEFA VALVERDE

12 de abril de 2016

SE ESCUCHA EL SUSURRO DEL RÍO





      Desde mi ventana puedo ver a mis vecinos trabajando en la huerta, otros que cambian de lugar a sus animales.     


A veces, la Ertzaintza llega y corta la carretera para dejar que las ovejas crucen de un campo a otro....depende del tiempo que vaya a hacer las suben o bajan de una campa a otra.
Tenemos un río pequeño, río Arratia , en él hay unos cuantos  patos ruidosos, menos cuando están callados y se puede escuchar el susurro del río, sonido tan relajante.
 Más lejos veo un convento, éste permanece cerrado hace muchos años.
 Antes se podía ver a monjas de clausura trabajar en la huerta , creando unos jardines multicolores, de múltiples flores cuando era la primavera, colgar la ropa, pasear por el jardín, etc.

Si miro a ambos lados desde mi ventana, hay dos hostales: “Vizcaya” y “El Arratiano”; en éstos se paran tanto chóferes  como gente de paso que se quedan a comer o a descansar, pare seguir su camino después.
 La gente del pueblo se acerca a ellos a tomarse con gusto un café.


                ITXASO LOZA

PARADISU BAT


Nire sukaldeko leihotik paradisu bat ikusten dut.
Ibaia, ahatetxoak, mendi eder bat, baserri barreiatuak ,txori ugariak jatera etortzen direnak.

Trena urrutian igarotzean, sortzen den zaratarekin isiltasuna apurtzen da noizean behin.
Aldiz, nire gelako lehiotik ikusita,hau guztia aldatzen da .

Hor behean taberna bat ikusten dut, jendea espaloian eserita daude, ardoak hartzen ari dira . Umeak inguruan jolasten ari dira. 
Alde bietan  eraikin gehiago ikusten ditut, errepidean autoak eta kamioiak aurrez aurre dudan lantegirantz joaten direla.
Eskuinaldean etxebizitza gehiago eta plaza aldapatsu bat. 


           Loli Corral


EN UN PUEBLO PEQUEÑO


Vivo en un pueblo pequeño, rodeado de montañas y bosques de pinos; tiene varios paseos que la gente utiliza todos los días: unos andando, otros en bicicleta. 
Hay un colegio donde yo estudié cuando era pequeña y donde han estudiado mis hijas. El pueblo,  con parques y un gran cine en el que se pueden ver obras de teatro y musicales.

Cuando estoy en casa, miro por la ventana y veo tres ciruelos que  ahora están en flor. Una flor de color rosa claro que te alegra la mañana, escucho el cantar de los pájaros apoyados en sus ramas. En frente, tengo las montañas de Dima y San Cristóbal, dos pueblos vecinos que ahora están con algo de nieve.

Es cierto, tengo suerte de mirar por la ventana y admirar el paisaje que me rodea. Por eso os digo: "estoy contenta con mi pueblo".


                Ana Calvente